El programa les permite a los oficiales del DoCJ acceder a la base de datos biométrica del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos y revisar los archivos que tengan información sobre sus presos. Se revisarán los casos de los reos que aparezcan en la base de datos y se tomarán medidas en dependencia de la seriedad de los delitos.
Aunque el sistema sólo estará disponible de manera inmediata en Huntsville, se espera que pronto el resto de las 23 cárceles puedan ponerlo a funcionar.




